Rehabilitación de fachadas: grietas, balcones y cornisas.
Reparamos lo que la fachada ya no aguanta: grietas, frentes de balcón con la armadura a la vista, cornisas, revocos y aplacados sueltos. Primero, lo que puede caer. Después, lo que se ve.
Un trozo de balcón que cae no es un problema de estética. Es un problema de seguridad.
Las fachadas se degradan por donde el agua entra y el hierro se oxida: frentes de balcón, cornisas, dinteles. Miramos toda la fachada, ordenamos lo que hay por urgencia y te proponemos una reparación que dure, no un parche.
No todas son iguales. Una fisura del revoco se sella y se refuerza con malla; una grieta que atraviesa el muro pide saber por qué se abre, y a veces coserla.
Frentes de balcón
El agua entra por el canto, la armadura se oxida, se hincha y revienta el hormigón. Los trozos caen a la calle. Es lo primero que se atiende.
Cornisas, dinteles y vuelos
Los mismos síntomas que en los balcones, pero más arriba y desde más altura. Se sanean, se rehacen y se rematan con goterón.
Revocos y aplacados sueltos
Suenan a hueco al golpearlos. Se pican hasta el soporte sano y se rehacen. En los aplacados, se revisa la fijación pieza a pieza y se anclan las que están sueltas.
Juntas y encuentros abiertos
Juntas de dilatación sin sellar, encuentros con ventanas y bajantes abiertos. Por ahí entra el agua que después aparece dentro. Se limpian y se sellan con el material que admite cada uno.
Barandillas y goterones
Anclajes de barandilla oxidados que parten el hormigón y goterones desaparecidos que dejan escurrir el agua por debajo. Detalles pequeños que provocan daños grandes.
Cómo se repara
Así se repara un frente de balcón.
El daño empieza en la armadura. Cuando el hierro se oxida, gana volumen y empuja el hormigón hasta partirlo. Repararlo bien no es tapar el hueco: hay que picar hasta encontrar hormigón sano, dejar la armadura al descubierto, limpiarla del óxido, protegerla con un pasivador y reconstruir la sección con un mortero de reparación compatible. Después, un revestimiento protector y un goterón para que el agua no vuelva a escurrir por el canto.
1Hormigón sano
2Armadura saneada y protegida
3Mortero de reparación
4Goterón: corta el agua que escurre
5Revestimiento protector
Si la armadura ha perdido sección, se refuerza. Lo vemos al picar, y te lo contamos antes de seguir.
Paso a paso
Del canto dañado al goterón.
La reparación de un frente de balcón, desde el andamio y en cuatro pasos.
01
Saneado
Se pica el hormigón suelto hasta llegar al sano y dejar la armadura oxidada a la vista.
02
Pasivado
Se limpia el óxido de la armadura y se protege con un pasivador anticorrosión.
03
Reconstrucción
Se rehace el canto con mortero de reparación, recto y con la sección original.
04
Vierteaguas y goterón
Remate con vierteaguas y goterón para que el agua caiga y no vuelva a escurrir por el canto.
Cómo lo hacemos
Del primer día al último.
01
Visita técnica
Miramos la fachada desde la calle, los balcones y la cubierta. Golpeamos revocos, revisamos cantos, cornisas, juntas y anclajes, y anotamos qué puede caer y qué puede esperar.
02
Propuesta por escrito
Qué se repara, cómo y en qué orden. Con lo urgente separado de lo mejorable, para que la junta decida con claridad.
03
Protección y acceso
Andamio o plataforma según la fachada, con redes y protección de la vía pública. Si hay desprendimientos, primero se asegura la zona.
04
Reparación
Picado hasta el soporte sano, saneado de armaduras, mortero de reparación, sellado de juntas y reposición de revocos y aplacados. Acabado a juego con la fachada.
05
Seguimiento
Revisamos el resultado contigo, te entregamos la garantía por escrito y te proponemos un plan de mantenimiento para revisar la fachada de forma periódica.
El andamio es la parte de la obra que no se ve. Si ya está montado, es el momento de aislar.
Reparar la fachada y aislarla en la misma obra ahorra un andamio, un calendario y una junta. Con el soporte saneado, el aislamiento por el exterior se ejecuta sobre la fachada reparada y la deja abrigada y protegida en una sola actuación.
Miramos el edificio antes de proponer nada. Buscamos el origen del problema, no solo el síntoma.
Propuesta por escrito
Qué haremos, con qué sistema y cuánto cuesta. Clara, para llevarla a una junta.
Garantía por escrito
Todos los trabajos van con su garantía documentada.
Mínimas molestias
Obra organizada para que los vecinos sigan con su vida.
Preguntas frecuentes
Lo que suelen preguntar las comunidades.
¿Es urgente?
Depende de lo que esté suelto. Un frente de balcón con la armadura a la vista o un trozo de cornisa que se mueve puede caer a la calle, y eso se atiende primero. Una fisura del revoco puede esperar a una obra ordenada. En la visita te decimos qué es cada cosa.
¿Sale en la inspección técnica del edificio?
Con frecuencia, sí. La inspección técnica revisa precisamente la fachada, los balcones y los elementos que pueden desprenderse, y suele señalar estas patologías. Si tu edificio tiene un informe con deficiencias en fachada, tráelo a la visita: nos sirve de punto de partida.
¿Hay que reparar toda la fachada o solo lo dañado?
Se repara lo dañado y se revisa todo lo demás. Si el daño se repite en muchos puntos, suele salir a cuenta una actuación completa. Si es localizado, se acota. Cuando tiene sentido, la propuesta lleva las dos opciones.
¿Hay que cortar la acera o la calle?
Depende de la fachada y del municipio. Si el andamio ocupa la acera o hay riesgo de desprendimiento, se protege el paso con una marquesina o se desvía, y se pide el permiso de ocupación de la vía pública. Cada ayuntamiento tiene sus normas; se tiene en cuenta en la propuesta.