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¿SATE o fachada ventilada?
Los dos sistemas aíslan el edificio por fuera y los dos renuevan la fachada. Pero no son intercambiables. Qué es cada uno, en qué se diferencian y qué mirar para elegir con criterio.
Guía · Fachadas
Dos sistemas, un mismo objetivo.
Si tu comunidad ha decidido aislar la fachada por fuera, la siguiente pregunta suele ser esta: ¿SATE o fachada ventilada? Esta guía explica en qué consiste cada sistema, en qué se parecen, en qué se diferencian y qué criterios sirven para decidir.
Qué es cada sistema
SATE: aislamiento adherido y acabado continuo
El SATE, sistema de aislamiento térmico por el exterior, pega placas de aislante sobre la fachada existente y las asegura con fijaciones mecánicas. Encima va una capa de mortero armada con una malla, y sobre ella el revestimiento de acabado. El resultado es una fachada continua, sin el despiece de placas de otros sistemas, con la textura y el color que la comunidad elija.
- 1Muro existente
- 2Adhesivo
- 3Placa aislante
- 4Fijación mecánica
- 5Mortero con malla de refuerzo
- 6Acabado exterior
Fachada ventilada: aislamiento, cámara y piel de placas
La fachada ventilada fija el aislante al muro y, delante, monta una subestructura metálica anclada al soporte. Sobre esa perfilería se cuelgan las placas exteriores: cerámica, piedra o laminados, según el proyecto. Entre el aislante y las placas queda una cámara de aire abierta por abajo y por arriba. El aire circula por ella, se lleva parte del calor en verano y seca la humedad que entre por las juntas.
- 1Muro existente
- 2Aislamiento térmico
- 3Cámara de aire ventilada
- 4Subestructura: ménsulas y perfiles
- 5Piel exterior de placas
En qué se parecen
Lo que comparten:
- Los dos aíslan por fuera. El aislante envuelve el edificio entero y corta los puentes térmicos de forjados y pilares, por donde se escapa calor y donde aparecen las condensaciones.
- Los dos se hacen desde el exterior. No hay que entrar en las viviendas ni se pierde espacio dentro de ellas.
- Los dos necesitan andamio o plataforma, y por tanto una obra organizada, con licencia y con un calendario que la comunidad conozca.
- Los dos engordan la fachada. Las ventanas quedan más retranqueadas y hay que resolver bien jambas, alféizares, cornisas y encuentros con balcones. Ahí se juega la calidad del trabajo en ambos sistemas.
En qué se diferencian
Acabado continuo frente a placas
El SATE termina en un revestimiento continuo: un mortero de acabado con textura fina y el color que se decida. La fachada ventilada termina en piezas con juntas, casi siempre abiertas, que forman un despiece visible.
Adherido frente a cámara ventilada
El SATE va pegado y fijado al muro, y su revestimiento es el que recibe la lluvia y el sol. En la fachada ventilada, la piel exterior recibe la lluvia; lo que pasa por las juntas cae por la cámara y sale por abajo, y el aislante queda protegido y ventilado. Por eso se comporta bien frente a la lluvia con viento y al calor del verano.
Cómo se llevan con un soporte irregular
El SATE necesita un soporte firme y razonablemente plano: los desplomes y las irregularidades grandes hay que corregirlos antes. La fachada ventilada los tolera mejor, porque la subestructura se regula y las placas se alinean sobre ella, no sobre el muro.
Reparación por piezas
Si una placa de fachada ventilada se rompe o se mancha, se cambia esa pieza. Si un golpe daña un SATE, se repara la zona y se repinta, y el parche puede notarse hasta que se renueve el acabado del paño. En plantas bajas, el SATE se refuerza con una malla más resistente y un zócalo adecuado.
Peso
El SATE es ligero. La fachada ventilada pesa más: placas y perfilería cuelgan del muro mediante anclajes, y el soporte tiene que poder recibirlos. Cerca del mar, además, la subestructura se elige en materiales que aguanten el ambiente salino.
Aspecto
El SATE respeta mejor la imagen de un edificio de fachada revocada, muy común en la zona. La fachada ventilada cambia esa imagen de forma más clara y ofrece acabados que el mortero no da: cerámica, piedra, grandes formatos. En un entorno protegido, el ayuntamiento puede condicionar el acabado. Conviene saberlo antes de decidirse.
Cuándo conviene uno y cuándo el otro
No hay una respuesta única, pero sí criterios claros. La tabla resume lo que más suele pesar en la decisión.
| Criterio | SATE | Fachada ventilada |
|---|---|---|
| Soporte | Pide un muro sano y plano. Lo irregular se corrige antes. | Tolera irregularidades. Pide un muro que aguante los anclajes. |
| Acabado | Continuo, en mortero. Colores y texturas a elegir. | Por piezas, con juntas vistas. Cerámica, piedra, laminados. |
| Obra | Obra húmeda: sensible a la lluvia y al frío mientras cura el mortero. | Obra en seco: menos dependiente del tiempo. |
| Mantenimiento | Limpieza y repintado del acabado cada cierto tiempo. Reparaciones por zonas. | Limpieza de placas. Reposición pieza a pieza. Revisión de anclajes. |
| Coste relativo | Suele costar menos. | Suele costar más. |
En la práctica, el SATE suele ser la opción para la mayoría de edificios de viviendas con fachada revocada y soporte aceptable. La fachada ventilada tiene más sentido con soportes muy irregulares, cuando se quiere un acabado de placas o cuando la exposición a la lluvia y al sol es muy fuerte.
El sistema adecuado no es el más caro ni el más barato. Es el que encaja con el soporte, con el acabado que quiere la comunidad y con el mantenimiento que puede asumir.
Errores habituales al decidir
- Decidir por el precio antes que por el soporte. Un SATE sobre un muro que no está en condiciones sale caro: o se prepara bien el soporte o el sistema falla.
- Comparar presupuestos que no incluyen lo mismo. Grosor del aislante, tipo de placa, remates, medios auxiliares. Si no está escrito, no está incluido.
- Olvidar los encuentros. Ventanas, balcones, cornisas, bajantes, la unión con la cubierta. Es por donde entra el agua si el trabajo no es fino. Pide que la propuesta explique cómo se resuelven.
- Aislar sin arreglar antes lo que está roto. Grietas, humedades por capilaridad o balcones dañados se reparan primero. El aislamiento no arregla esos problemas: los esconde.
Cómo llevar la decisión a la junta
Una junta no decide bien entre dos sistemas que no entiende. Lo que ayuda es llevar un informe técnico que se entienda, las dos opciones por escrito con el mismo alcance y sus pros y contras, una recomendación razonada de cuál encaja con este edificio y muestras del acabado. Tienes más detalle en la guía sobre cómo aprobar una obra de fachada o cubierta en la junta.
Antes de decidir, la visita técnica
Todo lo anterior depende del edificio concreto: del muro, de sus encuentros, de su orientación y de su entorno. Por eso el primer paso no es elegir sistema, sino mirar la fachada. En la visita técnica revisamos el soporte y te decimos por escrito qué sistema encaja y por qué. Puedes pedirla desde la página de contacto.
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Siguiente paso
¿No sabes cuál encaja en tu edificio?
Cuéntanos cómo es la fachada y dónde está. Concertamos una visita técnica y te decimos por escrito qué sistema conviene y por qué.